ASESOR:
CARLOS ALEJANDRO GAMIÑO CAMPOS
ENSAYO
“EL MAIZ,
LA ESENCIA DEL PUEBLO WIXARIKA”
ARTEMIO
SOLARES DIAZ
HAIMATSIE, HUEJUQUILLA, OCTUBRE 2013.
Los
pueblos indígenas plantean que la educación se tiene que basar en los saberes y
necesidades de cada pueblo indígena, respetando y tomando en cuenta la
agricultura, su economía, el territorio y sobre todo la costumbre. Hay un
compromiso y un esfuerzo de los mayores por seguir guiando y pasando el saber para
que los jóvenes y niños cuiden y cumplan con la tradición y realicen plenamente
sus vidas.
Una
de las cosmovisiones del equilibrio ecológico indígena se basa en la
conservación de TATEI NIWETSIKA-MADRE MAIZ, quien en conjunto de TATEI
YURIENAKA-MADRE TIERRA, convergen en una dualidad espiritual que mantiene viva
a una nación, con la tarea de conservar el equilibrio de la vida del mundo.
En
las comunidades indígenas Wixaritari hablar de nuestra madre maíz, “TA TEI
NIWETSIKA”, significa el trabajo colectivo
de familias y comunidades; la limpieza, la caza del venado y las ceremonias
tienen su propio cuidado que se cumple con la tradición -El costumbre- y el
apoyo mutuo para el cultivo del maíz.
Los
pueblos indígenas mantienen sus ceremonias que son sagradas, donde los ancianos
y las familias platican el nacimiento y el ciclo de la vida del maíz. Muy
cuidadosamente los Wixaritari han mantenido la herencia de miles de años que
los antepasados dejaron. Nuestra relación con el maíz es la más importante en
la vida; y este conocimiento es transmitido en una informal –primera educación
del niño- en el interior de su hogar.
En
el presente ensayo se presenta una recopilación de las experiencias vividas en el
campo de los hechos (comunidades wixaritari) y la participación en diversos congresos celebrados en distintas
etapas y lugares de la región wixarika.
Los
antepasados se alimentaban de la madre tierra… cuando trabajaban un pedazo de
tierra sembraban en ella el maíz, durante la temporada de lluvias, y muchas
plantas nacían para el alimento de la gente bien sabiendo que eran tan sabias
como la madre tierra
La historia
El
maíz es la primera familia del Wixarika. A través de los padres se hereda a
cada uno de los familiares sin importar la edad, para que cada uno sea niño o
niña, vaya entendiéndose espiritualmente con el maíz. Dicho desarrollo se
refleja en el educando dentro del aula con la convivencia de los demás.
Se
sabe que es una persona que siente, habla y entiende. Son los Mara´akate
quienes traducen las palabras del maíz o sus sentimientos porque ellos hablan
con la naturaleza, la tierra, el maíz, el fuego, el sol, la luna y la lluvia.
Ta tei Yurienaka, la madre tierra, tiene varias hijas como el maíz y a las
cuales hay que pagarles las ofrendas “Para que haya vida y no falte lo
necesario”.
El crecimiento
A
tiempo de nacer todos los seres divinos que crían la milpa y la planta le
pusieron nombre al maíz y a la gente. Según el mes y la etapa del crecimiento
del maíz en que nacemos recibimos un nombre y se dice masculino o femenino.
Cuando empieza a nacer, a asomarse es Xi+kame o Xi+kama. Cuando se convierte en
orejas de venado sus dos primeras hojas se llama Y+rame o Y+rama. Cuando el maíz se va
desarrollando T+wainu y cuando se amaciza el maíz se llama Xaureme o Xaurema
casi queriendo secarse, seco cuando se pizca la llaman Utsiema y Utsiekame que
significa que se va a guardar, que regresa de nuevo a la casa sagrada (Xiriki).
El tambor y los primeros frutos
En
la fiesta del tambor (TA TEI NEIXA) se hace ofrenda del tambor a los seres
divinos; que son los primeros que deben alimentarse con el nuevo ser, todo se
cocina; iku (elote), xutsi (calabaza), mume (fríjol), tetsu (tamal) y nawa
(tejuino), que se comen en la ceremonia.
El
mara’akame es por quien la familia agradece, por lo que se dan también los
primeros alimentos. Los niños se desarrollan a la par del maíz, como T+wainu,
se les hace la fiesta del tambor y conjuntamente son ofrecidos por su padre y
madre. En esta ceremonia a la luz del día, el Mara´akame presenta a los niños y
a las niñas que son bendecidos por los seres divinos en lugares sagrados,
peregrinando espiritualmente a través del canto desde su casa y territorio,
hasta dichos lugares y de regreso. En la noche siguen tamboreando mientras el
Mara’akame canta hasta que amanece. Entonces el maíz iku, se saca y se ofrece
al dios fuego y termina la ceremonia. Luego se comparte la comida y el elote a
todos los visitantes.
Importancia del maíz
Cuando se siembra el maíz, se echan cuatro
granos de golpe, porque uno es para los animales silvestres, otro es para los
que les gusta lo ajeno, otros para los días de fiesta y otro más para el
consumo familiar; los criterios de rendimiento, eficacia y productividad son
ajenos a la cultura indígena. El maíz no es negocio, es el alimento que permite
la supervivencia, que nos sustenta y nos alegra, pero eso antes de plantarlo lo bendecimos para pedir buenas cosechas para
todos.
El
maíz, origen de la vida y la cultura, esencia de la carne, de los pueblos que a
su vez lo criaron y cultivaron; el maíz en México es tanto más que un cultivo o
un alimento, es elemento central de la cultura culinaria rural y urbana, es
corazón de la historia y de los pueblos indígenas de México, su economía, su
espiritualidad e ilusiones.
Los
ciclos y usos del maíz dan forma a la fiesta y a la estética, crean muebles y
utensilios específicos, moldean la arquitectura. En los pueblos indígenas y
campesinos base de la identidad y de la autonomía. Para nosotros las semillas
nativas son un elemento muy importante para nuestra cultura. Podrán haber
desaparecido las pirámides, las podrán haber destruido, pero un pulo de maíz es
la herencia que nosotros podemos dejarle a nuestros hijos y a nuestros nietos.
“sin maíz no somos, no solo estaríamos muertos, dejaríamos de ser” (voz
Wixarika), “no permitiremos que maten que maten el maíz, nuestro maíz morirá el
día que muera el sol” (indígena zapoteca).
El cuidado del maíz
Durante
el trabajo tradicional –en el ciclo de la vida del maíz- se mantiene el saber
sobre su cuidado de la semilla; hay que poner atención al momento de sembrar,
pizcar, desgranar y almacenar.
Cuando
se guarda en la casa sagrada se selecciona la que se va a sembrar y la que
servirá para alimento. Esto ha permitido proteger y defender no solo el maíz,
si no al mismo pueblo Wixarika, pues permite el sustento propio y la
posibilidad de autogobernarnos. Este tipo de educación no formal para el
Estado, ha permitido orientar e implementar valores y conocimientos en los educandos,
los cuales se aprovechan para fortalecer sus conocimientos en el aula.
Los agroquímicos y sus graves riesgos
A partir de los años 90’s se introdujo al
sistema agrícola el uso de “agro tóxicos”, abonos, químicos, plaguicidas y
herbicidas, con el pretexto de hacer mas eficiente la labor. Los Wixaritari
calculan que se introdujeron con mayor intensidad hace diez o quince años, pero
aún no abarcan la totalidad de los cultivos ya que ha permitido este modo de
siembra.
Antes
la gente sembraba sin echar abono químico. Después comenzaron los fertilizantes
y en algunos lugares, si ya no se usa no se da la cosecha. Es real la
contaminación y la dependencia de la tierra, el maíz, la gente y el agua.
También causan problemas económicos: si no se tiene dinero ya no puedes
sembrar. En muchas comunidades la gente lo platica.
La
entrada de agroquímicos en las comunidades causo una transformación en la
economía, la cultura y la ecología del territorio Wixarika.
Amenazas a los pueblos del maíz
Desde
el 2002 hubo una gran movilización de indígenas, campesinos, organizaciones no
gubernamentales, universidades, académicos y científicos. Nos alarmamos por la
amenaza de “desaparición” del maíz originario, por la invasión de maíces
genéticamente modificados que al contaminar, cambiarían los cultivos propios
por maíces transgenéticos.
Los
programas para transformar la agricultura de los campesinos e indígenas, fueron
impuestos muy fuertemente desde 1976 con el Banrural que entregaba créditos
especiales para grandes pastizales para pastoreo, causando deudas que hasta la
fecha no se pueden cubrir.
En
los 80´s y 90´s fueron los créditos de fondos regionales, proyectos productivos
y el procampo, un subsidio ridículo al agricultor por su labor, que se uso como
pago por las extensiones de siembra de maíz hibrido y la introducción de los
agroquímicos. La gente dice: “el maíz hibrido es una amenaza a nuestro maíz
nativo, porque ahora solo se ve al maíz como algo que se vende y se
comercializa, ahora siembran el maíz hibrido, y el nativo ya no”.
Lo
están desplazando y con los agroquímicos se contamina la tierra. Actualmente
nuestras formas de gobierno, organización y saber popular, se han convertido en
intereses que en las cámaras de diputados y senadores se utilizan para reformar
las nuevas leyes neoliberales para el beneficio de los políticos capitalistas.
En el 2005 se aprobó la ley de seguridad para los organismos genéticamente
modificados (Ley Monsanto o Transgénico).
La defensa del
maíz
El
maíz transgenético se ha vuelto una preocupación de los pueblos indios. Esto es
para los que ya tienen contaminación y para los que no. Todas las comunidades
tienen que hacer lo mismo frente a esta nueva amenaza nunca antes vista: CUIDAR
EL MAIZ.
Porque
esta generación actual de educandos deberán
saber defender con argumentos y conocimientos ancestrales y legales
defender la semilla sagrada.
Los
maíces transgénicos son controlados completamente por las empresas
transnacionales mediante la fabricación de semillas y la patente sobre el maíz,
además de vender como propietario de cualquier semilla que contenga su
tecnología transgénica.
Los
principales transgénicos que están en el mercado son los que se producen sus
propios insecticidas como el B+ (baullios thuringensis), que mata insectos
aunque no sea plaga. Cuando se come la planta a través del polen. También está
el maíz Starlink prohibido para consumo humano en Estados Unidos, que es
exportado a México. Es el que ha contaminado los maíces nativos.
Los
maíces transgénicos están diseñados en laboratorios para resistir una gran
cantidad de agroquímicos. Estos maíces están “fabricados” cruzando seres que es
imposible que se mezclen naturalmente. Por ejemplo, cruzaron el maíz con una
bacteria (B+) o con el alacrán.
El
maíz llamado “terminator” es un maíz estéril, es decir que solo una vez
germinará y crecerá, pero para el siguiente año la semilla producida no volverá
a germinar. Preocupa que este maíz llegue a las comunidades, contamine los
maíces nativos y provoque esterilidad en nuestros cultivos. Eso nos acabaría,
nos haría depender de los semilleros, sus semillas y agroquímicos.
Todos
debemos de estar pendientes de la amenaza por
contaminación de transgénicos en nuestro maíz nativo, de la
privatización de la tierra, las vidas y los saberes tradicionales. De cómo se
desgasta las vidas comunitarias.
En
los talleres en defensa del maíz y en las comunidades se han tomado algunos
acuerdos básicos. El problema de la contaminación transgénica del maíz es un
problema que debe resolverse en las comunidades y con conciencia y resistencia popular.
Solo
entre todos podemos detenerlo. Es una guerra que el gobierno, junto con las
grandes agroindustrias. No conocemos detalladamente los efectos a la salud, al
ambiente y al maíz provocado por los transgénicos. Acordamos mantener una
observación detallada, permanente y colectiva en la sociedad, la naturaleza y
la milpa.
Todo
este conocimiento oculto al pueblo se debe dar a conocer al educando dentro del
aula, con los contenidos establecidos o que se deben establecer en el Plan y Programas Educativos
Nacionales. Y es la gran labor docente, la de orientar, fomentar, defender los
conocimientos de la palabra antigua, con la finalidad de que continué viva el
costumbre y la vida del pueblo Wixarika.
México
es el lugar de origen del maíz. La relación humana, tierra y maíz esta
estrechamente unida a la vida y la cultura, esta unidad permite que los pueblos
indígenas y campesinos mantengan una cultura diferenciada llena de saberes y
tradición.
Si
el pueblo de México permite que le roben sus semillas y la soberanía de su
alimentación, perdería el control de sus territorios y ya no sería decisión de
las culturas indígenas el mantenerse en ellos, pues las empresas
transnacionales podrían acabar con las culturas tradicionales que son el
sustento de dichas culturas.
Monsanto
es la transnacional que tiene en su propiedad la mayoría de las semillas
hibridas o transgénicas y agroquímicos (faena, sgrow, dekallo, roundop ready)
en el mundo, y está sustituyendo y robando los sistemas agrícolas
tradicionales, en diferentes culturas, incluso ataca legalmente a los
campesinos a los que contaminan sus transgenicos patentados. Los diputados de
todos los partidos han colaborado con las empresas y muchas universidades
sirven a los intereses de las mismas.
De
esa manera logró entrar Monsanto a investigar a la sierra de Manantlán. En
México debe de mantenerse la prohibición de cultivar cualquier tipo de maíz
transgénico: ni para alimento ni para experimentación ni para nada.
La investigación se llevó a cabo en la comunidad
de Haimatsie-Peña Colorada, municipio de Huejuquilla el Alto, Jalisco. Y es con
el propósito de mantener nuestro maíz para las futuras generaciones, quienes se
enfrentarán ante la globalización desmedida en donde todo es economía y se
olvidan que la tierra tiene vida y una espiritualidad: su pacha mama (Espíritu
de la tierra).
Comunicado presentado por el pueblo
Huichol en Bajío del Tule, Jalisco
|
Convocados y reunidos en el poblado de In+akwaxut+a la Comunidad Wixarika de Tuapurie Santa
Catarina Cuexcomatitlán, municipio de Mezquitic, Jalisco, para realizar la
decimoséptima reunión del Congreso Nacional Indígena de la región centro –
pacífico, los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas de los estados
de Chihuahua, Durango, Jalisco, Colima, Michoacán,, Guanajuato, guerrero,
Morelos y Oaxaca presentes hemos acordado emitir la siguiente declaración:
I
Desde hace más de quinientos años nuestros pueblos han sufrido
una permanente guerra de conquista a través
de la cual los poderosos pretenden nuestro total exterminio; así
ocurrió con la invasión europea y con
el surgimiento de de México como estado independiente.
Congreso Nacional Indígena Región Centro -
Pacífico XVII Reunión
Declaración de Tuapurie
La guerra de independencia, así como las
revoluciones de Ayutla y de 1910, costaron mucha sangre a nuestros pueblos y
poco o nada obtuvimos a cambio del sacrificio que hicieron nuestros más
viejos abuelos para construir y
liberar la patria de todos los mexicanos, pues las sucesivas constituciones
de 1824, 1857 y 1917 ni tan siquiera
reconocen nuestra existencia.
Hoy en día el estado mexicano
y los grandes grupos capitalistas transnacionales han intensificado la
guerra de exterminio en contra de
nuestros pueblos como nunca antes lo
habían hecho, saqueando y robando nuestros territorios y cultura, justamente
lo que se ha dado en llamar neoliberalismo no es otra cosa que una guerra de conquista y de saqueo en contra de nuestros pueblos, de la Nación y de la humanidad en su conjunto para multiplicar las ganancias de las
empresas capitalistas que hoy dominan el mundo y que controlan el gobierno
del país.
La contrareforma agraria de 1992 y la contrareforma indígena de 2001, junto con las leyes que en los
últimos años han aprobado legisladores
de todos los partidos políticos, tienen justamente el fin de
saquear y destruir la Nación entera.
De este modo las leyes Agraria, Minera, de Desarrollo Forestal Sustentable, de
Aguas Nacionales, de Bioseguridad, de Consulta a los Pueblos Indígenas y
otras muchas, junto con la iniciativa de Ley de Acceso a los Recursos
Genéricos, Ley de Energías Renovables y reforma de la Ley de Propiedad
Industrial, tienen el propósito de privatizar
y destruir los territorios de la Nación y de nuestros pueblos, separando cada una
de sus partes , mismas que para nosotros son inseparables: aguas, aire,
tierras, montes, maíces, plantas, animales, bosques, minerales, costas y
mares, incluidos nuestros saberes tradicionales.
Asimismo, programas gubernamentales como el de certificación de derechos ejidales
(PROCEDE), de certificación en comunidades (PROCECOM), de pago por servicios
ambientales y el OPORTUNIDADES, más
los intentos por restringir y prohibir
el ejercicio de la medicina tradicional, permitir la introducción a
nuestro país de maíces transgénicos y de la llamada tecnología “terminator”
que provoca la infertilidad de las semillas de maíz, junto con la
construcción de grandes presas, autopistas, corredores interoceánicos,
megaproyectos turísticos , mineros e industriales que facilitan la migración
de nuestras familias hacia las ciudades o el extranjero y el despojo de
nuestros territorios , forman parte de esta guerra neoliberal que el poder ha
desatado contra nuestros pueblos y contra la Nación entera.
En dicho sentido el proyecto de Ley sobre Derechos y el Desarrollo
de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Jalisco no tiene mas
finalidad que restringir los derechos
y la autonomía de nuestros pueblos para provocar su desintegración.
Por lo mismo, no resulta casual que en los últimos años, meses,
semanas se haya incrementado la
agresión del gobierno y las grandes corporaciones empresariales hacia
nuestros pueblos, tal como ocurre con la comunidad wixarika de Bancos de San
Hipólito, Durango, a la cual se le niega el reconocimiento de sus tierras y
de sus misma existencia como comunidad, en tanto que otras personas reciben
autorizaciones para aprovechar sus
ricos bosques de ocote y encino; así
también es como el municipio autónomo de Suljaa’, Guerrero, y su radio
comunitaria, que son perseguidos y reprimidos desde el gobierno; de igual
manera pasa en Zirahuén, Michoacán , con su Lago Azul y sus tierras que son
codiciados por empresas extranjeras; en la Misión de Chichimecas, Guanajuato,
donde caciques de la región amparados en ilegales resoluciones judiciales
pretenden apropiarse de sus tierras
comunales; o en Tepoztlán , Morelos, en cuyas tierras poderosos grupos
económicos insisten en la construcción de un club de golf y actualmente la comunidad lleva su defensa
ante los Tribunales Agrarios a
pesar de las amenazas para despojarlos; o es el caso del ejido nahua de
Ayotitlán, Jalisco, donde la Minera Peña Colorada del grupo Hylsamex, la más
grande de América Latina, día con día roba y destruye las tierras, montes y
aguas del ejido con la complicidad del
gobierno; lo mismo pasas en las comunidades
zapotecas del Istmo de Tehuantepec ante la codicia de las compañías
españolas como Gamesa, Endesa, Preneal e Iberdrola que están robando sus
tierras con la intensión de construir plantas Eolo eléctricas; o es lo que
ocurre en las comunidades nahua de Cuzalapa y wixarika de Haimatsie, ambas
del estado de Jalisco, que pretenden ser desmembradas por la aplicación del
Programa de Certificación en Comunidades.
II
Frente a la guerra de exterminio neoliberal nuestros pueblos han
incrementado sus luchas de resistencia y han protegido sus territorios y sus
culturas del modo que les ha sido posible.
En el mismo sentido, el levantamiento armado del Ejército Zapatista
de Liberación Nacional en 1994 representa un parte aguas histórico en el
largo caminar de nuestros pueblos y en la lucha por nuestra plena liberación,
junto con ellos construimos un movimiento que conmovió a la nación y al
mundo, buscando el reconocimiento constitucional de nuestros derechos
mediante la incorporación de los Acuerdos de San Andrés a la Constitución de
la República.
La traición de todos los poderes del estado mexicano en 2001 al
haber aprobado, promulgado y ratificado la contrareforma indígena, mejor
conocida como “ley Bartlett-Cevallos-Ortega”, nos llevo a desconocer la aplicación de dicha
reforma y declarar a los Acuerdos de San Andrés como la constitución de
nuestros pueblos en materia indígena, llamando a todos los pueblos indígenas
de México a no solicitar más reconocimientos del gobierno sino fortalecer en
los hechos nuestra autonomía, nuestro gobiernos y nuestra cultura.
Congruentes con nuestras experiencias de lucha por la autonomía y
sabedores de que solos no podremos alcanzar nuestra plena liberación como
pueblos indígenas, hoy en día estamos dispuestos a incrementar y fortalecer
nuestra resistencia y a incorporarnos al llamado del Ejército Zapatista de
Liberación Nacional para construir una gran fuerza anticapitalista que junte
la resistencia de los pueblos indígenas con las luchas de los trabajadores
del campo y la ciudad y de todo el pueblo de México para construir una sociedad efectivamente justa, libre y
democrática.
III
Consecuentes con todo lo expresado arriba DECLARAMOS:
PRIMERO.- Rechazamos la contrareforma agraria de 1992 y
contrareforma indígena de 2001, así como todas las leyes que el estado
mexicano ha aprobado y promulgado para provocar la destrucción de nuestros
pueblos, la privatización de los recursos naturales, el despojo de nuestras
tierras y territorios y el robo de los bienes de la Nación, incluidos los
tratados de libre comercio con las grandes potencias.
SEGUNDO.- Ratificamos que los Acuerdos de San Andrés son la
Constitución de nuestros pueblos en materia indígena, por lo que desconocemos
todas las leyes federales y estatales que se
hayan hecho o estén por hacerse al amparo de la contra reforma constitucional en materia indígena de 2001,
incluidos los proyectos de leyes
indígenas para los estados de Jalisco y Michoacán.
TERCERO.- Ratificamos la Declaración
de Zirahuén y declaramos muerta
todas las reformas constitucionales y las leyes referidas en los dos
puntos anteriores.
CUARTO.- Rechazamos la aplicación en nuestros territorios de los
programas gubernamentales tendientes a nuestra destrucción, como el de
certificación de derechos ejidales (PROCEDE), de certificación de comunidades
(PROCECOM), de pago por
servicios ambientales y el
OPORTUNIDADES. Asimismo la ejecución de los grandes megaproyectos eléctricos,
mineros, turísticos, acuícola, hidráulicos y de comunicaciones que
afecten nuestras tierras y
territorios, así como su convalidación por el gobierno mexicano a través de
las autorizaciones, permisos y decretos que han emitido o que emitan en lo futuro.
QUINTO.- En el ánimo de fortalecer la autonomía de nuestras
comunidades llamamos a:
1.
Defender la tierra, el territorio, los montes, las aguas, los seres
espirituales y naturales, así como los saberes y cultura propios.
2.
Fortalecer nuestros gobiernos propios, nuestras asambleas y nuestras
autoridades tradicionales y agrarias bajo el principio de mandar obedeciendo.
3.
Defender los maíces propios por medio de su siembra para garantizar nuestra soberanía alimentaria y nuestro
derecho a la alimentación, promoviendo el cuidado, protección e
intercambio solidario de nuestros maíces y evitando la
introducción en nuestros territorios
de maíces transgénicos o mejorados.
4.
Defender nuestra medicina tradicional fortaleciendo su ejercicio y
difusión en contra de las
restricciones que nos impone el gobierno y protegiendo nuestros saberes
ancestrales de la rapiña de las grandes empresas farmacéuticas.
5.
Fortalecer la educación, la economía y la salud propias de nuestras
comunidades.
SEXTO.- Ratificamos nuestra ADHESIÓN a la Sexta Declaración de la
Selva Lacandona emitida por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-
Comandancia General del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional y nuestra participación dentro de la “Otra
Campaña”, con la finalidad de construir con otros sectores sociales en lucha
una gran alianza anticapitalista y de izquierda que permita la construcción
de una nueva sociedad, efectivamente justa, libre y democrática.
SEPTIMO.-Hacemos un llamado urgente a la unidad del movimiento
indígena nacional en torno al Congreso Nacional Indígena, para que en el
marco de la “Otra Campaña” podamos resistir
la guerra de exterminio neoliberal y avancemos en el fortalecimiento de la autonomía de nuestros pueblos, en
alianza con todos los sectores de la sociedad que estén empeñados en la
construcción de un nuevo proyecto de nación y una Nueva Constitución.
OCTAVO.- Los pueblos , comunidades y organizaciones indígenas
reunidos en esta asamblea nos manifestamos en incondicional solidaridad con:
1.
Las luchas de las comunidades y municipios indígenas de Bancos de San
Hipólito, Durango, Suljaa’, Guerrero, Zirahuén, Michoacán, Misión de
Chichimecas, Guanajuato, Tepoztlan , Morelos, Ayotitlán, Cuzalapa, Haimatsie,
Jalisco, Atonalisco, Nayarit, La Venta, La Ventosa, Unión Hidalgo y Juchitán,
Oaxaca. Asimismo, nos solidarizamos con la lucha del Consejo Indígena y
Popular de Oaxaca- Ricardo Flores Magón y exigimos el cese de la represión
del gobierno de Ulises Ruiz en contra de esta organización hermana y de todas
aquellas comunidades y organizaciones que sufren persecución y represión.
2. Las
comunidades indígenas y no indígenas afectadas por el huracán “Stan” en el
estado de Chiapas.
3. La
lucha de las comunidades campesinas que se oponen a la construcción de la
Presa en la Parota, Guerrero.
4. Las
luchas de los pueblos y naciones de todo el mundo en contra del
neoliberalismo y víctimas del racismo y explotación de os estados más
poderosos.
IN+AKWAIXIT+A, NUEVA COLONIA, COMUNIDAD
INDÍGENA DE TUAPURIE SANTA CATARINA CUEXCOMATITLÁN, TERRITORIO WIXÁRIKA, A 27
DE NOVIEMBRE DE 2005.
ATENTEMENTE
POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS
DEL PUEBLO WIXARIKA
COMISARIADO DE BIENES COMUNALES
TUAPURIE SANTA CATARINA CUEXCOMATITLÁN
COMISRIADO DE BIENES COMUNALES
WAUT+A SAN SEBASTIAN TEPONAHUAXTLAN
CONSEJO DE VIGILANCIA DEL COMISARIADO DE BIENES COMUNALES
WAUT+A SAN SEBASTIAN TEPONAHUAXTLAN
COMISARIO AUTONOMO DE
BANCOS DE SAN HIPOLITO
COMUNIDADES DE HAIMATSIE
DEL
PUEBLO RARAMURI
DEL PUEBLO CHICHIMECA
COMISARIADO DE LA COMUNIDAD
MISIÓN DE CHICHIMECAS
DEL
PEUBLO NAHUA
COMISARIADO DE BIENES COMUNALES
TEPOZTLAN, MORELOS
TESORERO DE BIENES COMUNALES DE
TEPOZTLÁN, MORELOS
CONSEJO DE MAYORES DE
AYOTITLAN, JALISCO
POR LA COOPERATIVA TRIPLE “S” DE AYOTITLAN, JALISCO
POR LA COMUNIDAD DECUZALAPA
POR LA COMUNIDAD DE TUXPAN, JALISCO
POR LA COMUNIDAD DE OSTULA, MICHOACAN
POR LA COMUNIDAD DE SUCHITLAN, COLIMA
POR LA COMUNIDAD DE TIERRA NEGRA, JALISCO
DEL
PUEBLO ZAPOTECO
POR EL CONSEJO CIUDADANO UNIHIDALGUENSE, OAXACA
POR EL CIPO –RFM
ORGANIZACIONES
ACOMPAÑANTES
UNIDAD DE APOYO A COMUNIDADES INDIGENAS
DE LA UNIVERSIDAD DE
GUADALAJARA
ASOCIACIÓN JALISCIENSE DE APOYO
A COMUNIDADES INDÍGENAS
DEL
PUEBLO AMUZGO
POR LA COMUNIDAD DE SULJAA, GUERRERO
POR
EL PUEBLO PUREPECHA
UNIÓN DE COMUNIDADES EMILIANO ZAPATA.
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